miércoles, 24 de septiembre de 2008

Lepra

Como si el mundo tuviese lepra, se cae pedazos. Un trocito ayer, un trocito hoy, un trocito mañana.
Y miras todos los trocitos. Aquellos que tratan de sostenerse de mala gana, sin ánimo. Aquellos a los que la gravedad ya atrapó y los empuja al piso. Aquellos otros que están tirados, como parte de un decorado que hace muchos siglos sirvió para una opus magna pero que hoy espera que alguien se digne a barrer.
¿Qué hacer si quien mira los pedazos cayendo tiene una cara de otro planeta? ¿Qué hacer si parece que todo y todos te urgen a levantar los trozos y pegarlos al cuerpo al que alguna vez pertenecieron con algo que parece engrudo? ¿Qué hacer si te urgen a pegarlos de vuelta y a tí, entre sorprendido y adormecido, te da lo mismo?
Tal vez lo mejor sea abrir los brazos. Que la pila de platos que vienes sosteniendo desde hace tanto tiempo que ya lo olvidaste y que llega tan alto que acaricia las nubes se venga al suelo, y se convierta en un hermoso desastre de loza blanca.
Tal vez sea lo mejor. Tal vez sería lo mejor. Si no fuera porque casi todos los platos seguramente te caerán encima, se romperán sobre tu cabeza, y dejarán tu piel desnuda al sol, cubierta de sangrientos zurcos que manan el alquitrán que hoy corre por tus venas.
Tal vez sea lo mejor. Tal vez sería lo mejor. Si no fuera porque cada plato era un salto que dabas, era un peldaño que escalabas --hacia donde, no importaba.
Tal vez sea lo mejor. O terminar escribiendo las tres letras que nunca has podido escribir en un papel, porque nunca has llegado tan lejos, porque nunca has sido capaz de terminar nada. Tal vez escribir esas tres letras, con tu sangre, con el movimiento penduleante de tu cuerpo al extremo de la soga, con los espamos de algún manjar disfrazado de veneno.
Tal vez. Sólo tal vez.
Porque mientras el mundo siga cayéndose a pedazos, como si se tratara de un enfermo de lepra, sólo existirá como respuesta un "tal vez".
FIN

1 comentario:

IFD dijo...

Hasta el tal vez es incierto, y... ¿Qué es lo realmente cierto? Creo que nada lo es, creo que todos los platos que acumulamos en la vida en un momento u otro se rompen, y aunque a veces nos cueste volvemos a tener loza nueva, y así infinitas veces, una y otra vez comenzamos la historia, hasta que no nos convecemos de que sí hay una o más buenas razones para convertirnos en "hacedores" de lozas, de jabones... de lo que sea, la vida rie por tí, la vida te mira con dos ojos llenos de mundos de colores, de hadas, de princesas, de ilusión que serás su cabellero guardián, su Batman, su yoda.
Escaleras se suben muchas veces, y las bajamos, las subimos... y siempre es necesario volver a bajar o a subir, "¿Ejercicio?.
Si la torre de platos es demasido alta de un moemnto a otro caeran, aunque tratemos de evitarlo y sabemos que hay "lugares" en donde el riesgo es más visible pero ineludible.
Continuará...